El Oviedo de Manu

Ovetense por mezcla de enamoramiento y necesidad, miro a esta ciudad desde una óptica que los bienpensantes tacharían de hostil. Yo simplemente diría provocador que un cuarentón de nacimiento langreano y socialista de militancia desde los 17, pretenda descubrir un Oviedo emergente. Pero eso es lo que pretendo con este pequeño espacio de encuentro, en el que me podéis escribir, ayudar e incluso criticar, que también será bienvenido.

04 diciembre, 2006

El cuento de "se va acabando"

Eráse una vez que se era un Rey, un Rey longevo, de esos que están mil siglos en su trona. Pongamos que se llamase...Gabino. Naturalmente Gabino tenía una Corte como todos los Monarcas. En esa Corte había personajes variopintos: estaba representada la nobleza, basicamente por un chico bien formado, bien nacido y bien aleccionado, de nombre José Agustín, por poner un ejemplo. Luego estaba el guerrero, el verdadero y ardiente defensor del Rey, de modales bastos pero de lealtad probada, se llamaba " sólo" Agustín, pues no era noble. Agustín, como todos los guerreros era de poco decir y mucho pelear y tenía una vida amorosa muy activa como todos los guerreros. Su principal conquista era una chica nerviosa que se llamaba Isabel,de buena y extranjera familia y de hecho la boda de Isabel y Agustín fue uno de los acontecimientos más importantes de aquella Corte. Había viejos leales al Rey como Jaime, " un fornido general", que intimó de forma extramatrimonial con alguna "paloma mensajera del Rey" y que se encontraba en algún calabozo del reino a la espera de mejores destinos. Estaba representado el Clero, en este caso a través de la hermana Conchita e incluso había un hombre del pueblo, un tal Alberto, que era el pobre que sentaba a su mesa el Rey en las fiestas navideñas.

Vivía feliz la Corte entre lisonjas y escobas de oro, hasta que un día el Rey celebró su 63 cumpleaños. Coincidió tal efeméride con el rumor corrido entre todo el reino de que una princesa de nombre Paloma ( no confundir con la mensajera) andaba contando a propios y extraños que optaba al trono y que tenía la nobleza suficiente para alcanzarlo. Entre todos los personajes de la Corte se produjo una extraña sensación de pánico. Aquel Rey tan mayor y aquella princesa tan atrevida generó una extraña inquietud de futuro que el espejo mágico de turno no fue capaz de interpretar.

A los cortesanos entroles la prisa por ocupar su silla en la fiesta y al propio Rey la irritación de no encontrar entre sus fieles, un sólo fiel que no estuviera interesado en buscarse un hueco entre tanta confusión. Dicen que Agustín e Isabel se la tuvieron a gritos, pero luego se reconciliaron, que Jaime bramaba desde su cárcel de oro y retaba al Rey, que José Agustín recogia sus cosas entre educados insultos y que el Rey tejía y tejía una nueva y única túnica en que amenazaba por momentos en dejar de cubrirlos a todos y por momentos en taparlos de nuevo.

Hubo muchas quinielas en tan extraña situación ( que si Isabel se situaba a la derecha del Rey, que si el mendigo se quedaba o se iba, que si el guerrero dominaba, que si no se tragaban o que si todos conspiraban o que si nadie gurgutaba). Lo cierto es que todas las navajas tantos años escondidas empezaron a ver como resplandecía su filo por doquier. Unos terrenos feudales en el monte convenientemente recalificados, una despedida lacrimógena del mendigo de la mesa navideña, una expresión más gruesa que otra ( convenientemente silenciada). Pero todos ellos y ellas, dejaron de repente de mirar al Rey con esa condescendencia que se supone a sus súbditos y comenzaron a mirarse a sí mismos con esa misma respuesta que dice cualquier espejo de quien le sostiene entre sus manos " tu querida, o querido, eres el más guapo de todos".

Fue así como aquel imperio comenzó a tambalearse en la conciencia de que todos empezaron a desear que se produjese la fomosa frase: " El Rey ha muerto, viva el Rey...o la Reina"

Manu

9 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Sólo espero que una vez llegue Mayo no digas colorín colorado este cuento se ha acabado.

lunes, 04 diciembre, 2006  
Anonymous Anónimo said...

Se te hace la boca agua ya se que estas esperando a entrar al grupo socialista, no creo que se te logre

lunes, 04 diciembre, 2006  
Blogger Manu said...

Bien, bien...ésto se anima, ya hay algún y alguna nerviosuca que va parando por este blog.

No creo que se te logre a ti verme penar por tales menesteres, pero sigue intentándolo...de momento ya investaste 3 mentiras y no acertaste ninguna...pero sigue imaginando..soy todo ojos...pero eso si recuerda que a todo mentiroso le llega su sanmartín
Manu

lunes, 04 diciembre, 2006  
Blogger Manu said...

Bien, bien..esto se anima amigos, llegan los de la "conjura de los necios"..bienvenidos a este vuestro blog, pero dudo mucho que me veais penando por tales menesteres. De momento ya ideaste tres mentiras y no acertaste ninguna, pero hummm...te daré una nueva oportunidad..eso sí, recuerda...a todo mentiroso, le acaba llegando su sanmartin
Manu

lunes, 04 diciembre, 2006  
Anonymous Anónimo said...

No sé porque me da, manu que el de la boca aguada es el mismo listo que hizo reirse a medio Oviedo con aquello de filtracionesperiódisticas...y al que tienen una especial adoración sus compañeros de la Escuela de Informática.

Por cierto, muy divertido el cuento, aunque me interesó más el post de los videos porno

Besos

lunes, 04 diciembre, 2006  
Anonymous Sergio said...

Es un cuento tremendamente elaborado. Esa corte parece súmamente compleja. Por cierto, en los reinos de cuento ¿ hay jueces ?

Es curioso, luego, en este cuento, aparecen glosas de los vecinos de las repúblicas ( ¿bananeras? ) limítrofes.

¿ Los "caballeros" de este cuento cómo resolverán sus disputas ? ¿ Habrá duelos a espada ? ¿ caballos blancos ? ( y negros ) . ¿ Mirlos de colores ? ¿ frías y oscuras mazmorras donde penar errores y flaquezas ? ¿ caídas en desgracia ?

Y, sobre todo ¿ el Rey está desnudo ?

lunes, 04 diciembre, 2006  
Blogger factoria7gritos said...

Muy bueno.

Oye pero no respondes a una pregunta esencial en toda Corte que se precie ¿Quién es el Bufón?

Ah y falta poner que entre los cortesanos Isabel y Agustín ya no hay amor y que al propio rey se le atribuyen romances apasionados como no podía ser de otra forma en un rey.

martes, 05 diciembre, 2006  
Blogger Manu said...

Querido Factoria:

La verdad es que en todas las cortes los bufones ocupan un lugar secundario,imprescindible pero secundario. En la nuestra, no creo que deban formar parte de la historia oficial, aunque seguro que como siempre existen y sus nombres tienen una tendencia al diminutivo, tal como avelinin o pepete, por ejemplo, pero no están en la actualidad real.
El amor nunca exisitió en una Corte con intereses bien formados. ¿Porque lo llamas amor cuando quieres decir sexo?.
En todo caso..el cuento continuará
Manu

lunes, 11 diciembre, 2006  
Blogger factoria7gritos said...

Tienes razón es sexo (y ¡muy bizarro!)

lunes, 11 diciembre, 2006  

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